Venciendo el pudor que me produce escribir, para ser exactos ser leído. He dedicado una parte de mi viaje a Grecia a escribir, y otra parte a componer párrafos en mi cabeza, intentar ordenarlos, con la idea de que al llegar a casa la ilusión por escribirlo superarse la pereza; y hasta hoy así ha sido.

Considero mi ciudad  más cercana a un pueblo que a lo que se entiende por una capital de provincia. La mayoría de quienes lean el siguiente texto, conocen mi ciudad, saben de que hablamos. “Nos conocemos todos” solemos decir.

Bien, pues en Atenas conocí a un paisano de conversación agradable. Un conquense que pasa sus días traduciendo textos, del castellano al griego, del inglés al griego . . .  pensaba yo que en mi pueblo no había gente tan lista. (más…)