Debería algo titulado así explicar las miles de virtudes de mi madre a quien mis abuelos, por razones que desconozco  decidieron llamar  Dolores. Pero me temo que el tema que nos ocupa es menos agradable, se trata de dolor, de sensaciones aflictivas , de daño, de suplicio y de cómo se palia en esta extraña península con sus extraños sistemas sanitarios y su extraña y extensa burocracia.

Imaginemos que nuestro herido ha nacido en Cuenca, estudiado en Sevilla y actualmente trabaja en Madrid, donde lleva una vida tranquila y placentera siempre que no enferme.

El centro de Cuenca se encuentra exactamente a  166 kilometros y 500 metros de la puerta de Toledo. A continuación podemos comprobar como romperse los huesos a 166 Kilo metros y 500 metros de su casa para un conquense puede suponer más papeleo y calvario que accidentarse esquiando en los Alpes suizos. (más…)